Los beneficios del aislamiento térmico

Últimamente, todo el mundo en el campo de la construcción está tomando conciencia de los múltiples beneficios que el aislamiento térmico tiene para ofrecer en cada construcción. El aislamiento térmico contribuye drásticamente a reducir el consumo de combustible de calefacción y, por lo tanto, a la preservación de nuestro medio ambiente, a la vez que protege otros elementos de la construcción de las inclemencias del tiempo.

A continuación se enumeran los beneficios más importantes del aislamiento térmico:

La reducción de los costes de calefacción

La calefacción de una casa tiene como objetivo crear la condición térmica que podemos describir como “condiciones de vida confortables”, contemplando cualquier pérdida de calor en el medio ambiente.

Cuando se aísla térmicamente un espacio (una carcasa de un edificio), esto significa que estas pérdidas son menores y, por lo tanto, la necesidad de que la calefacción esté encendida es menor y, por lo tanto, el consumo de combustible también es menor.

Los cálculos realizados han demostrado que el 45-60% de la energía necesaria para calentar un edificio puede ahorrarse mediante la aplicación de un aislamiento térmico adecuado.

Creando la condición de confort térmico

La sensación de confort térmico depende de la temperatura del aire en el espacio y de la temperatura de las superficies circundantes. En habitaciones no aisladas es común sentir frío aunque la temperatura del aire sea alta.

La razón de ello radica en las corrientes de aire que se crean cuando el aire se enfría al pasar a través de superficies frías. Cuando se aísla un edificio, sus superficies (paredes, etc.) tienen sólo una pequeña diferencia de temperatura con el aire, por lo que no se producen efectos de corriente de aire. Por lo tanto, la calefacción necesaria para lograr condiciones de confort en un edificio aislado, es sólo una fracción de lo que se necesita en un edificio no aislado.

Evitar la condensación en los elementos del edificio

En edificios sin aislamiento térmico suele aparecer condensación en las paredes. Este fenómeno se hace evidente cuando el vapor que toca las superficies de las paredes frías se condensa. Una consecuencia de esto son las manchas grises visibles en las paredes que son señales de moho con partículas de polvo adheridas a él debido a la superficie que se descarga.

Con el aislamiento térmico exterior de las paredes se evita este fenómeno, ya que la temperatura en el edificio no cae por debajo del punto crítico de condensación.

Menor posibilidad de humedad en el interior de los elementos constructivos

En los vertederos se puede observar la humedad dispersa en el ambiente a través de los elementos constructivos. Cuando una pared no está aislada y por lo tanto fría, el vapor se puede liquidar en su interior causando un daño severo a su resistencia general. El aislamiento térmico externo es la medida preventiva adecuada contra este fenómeno.

protección de los elementos de la envolvente del edificio contra el intenso estrés térmico
El aislamiento térmico protege los elementos exteriores del edificio de las tensiones térmicas, reduciendo así la posibilidad de que aparezcan grietas en sus revestimientos.

Reducción de los costes de calefacción o aire acondicionado

El diseño del sistema de calefacción de un edificio tiene como objetivo superar las pérdidas al medio ambiente, manteniendo una temperatura constante que es deseable para los habitantes. El aislamiento térmico permite el uso de un sistema de calefacción más pequeño, eficiente y barato, ya que las pérdidas térmicas también son mucho menores.

Aislamiento acústico conseguido con el uso de material aislante fibroso

En edificios con problemas de aislamiento acústico se pueden utilizar materiales aislantes fibrosos (como la lana de vidrio o la lana mineral) que, además de ser aislantes térmicos, contribuyen a mejorar el aislamiento acústico de los elementos del edificio.

Protección del medio ambiente

La aplicación de aislamiento térmico en un edificio supone un ahorro considerable en el consumo de energía y, en consecuencia, en el consumo de combustible. El hecho de que se necesite menos combustible conduce a una menor contaminación del medio ambiente. Se ha calculado que los gases CO2 emitidos para la calefacción de un edificio aislado son hasta un 45% inferiores a los emitidos por un edificio no aislado.

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