Cuanto dura la pasión en las parejas

El enamoramiento o pasión amorosa es un mecanismo por el que se activa la química de nuestro cuerpo. Su duración es limitada y no debe confundirse este estado del amor con sus otras etapas. Se interrumpe el apetito, no dejamos de pensar en aquella persona idealizada, y los pensamientos y sentimientos se especializan en torno a un mismo objetivo. Te diremos Cuanto dura la pasión en las parejas.

Duración de la pasión en las parejas

El debate fue servido hace unos años y, de alguna manera, está influyendo en la idea que tenemos del amor. Es, además, un modo de encontrar supuestas respuestas a los fracasos amorosos y amatorios y además un intento de aclarar la rutina de la pareja que acaba haciéndola languidecer.

Cuestión de química en las parejas

Desde que el tema se expuso bajo la atenta óptica científica, muchos están tomando nota acerca de las diferentes etapas en la relación y cómo digerir esos cambios. La Real Sociedad de Química del Reino Unido publicó en su revista “Chemistry World” que eran las hormonas las causantes de esa pasión – o enamoramiento- y que sólo dura dos años.

Son los cambios biológicos experimentados por los cuerpos de los involucrados los encargados de tamaña fortuna.

Al principio del enamoramiento, la neurotrofina es un elemento químico abundante y, entre sus funciones se encuentra el propiciar el deseo. La oxitocina será la sustancia que tome su sitio, dos años después.

Esta hormona está más en consonancia con los patrones afectivos y llevan implícitos sentimientos más duraderos como el cariño, la ternura o el compromiso.

Pero ¿qué es el amor? Para muchos es el conjunto de sentimientos vividos por los seres con cierta inteligencia emocional y conciencia social. Empero, para muchos otros es el producto de la unión del deseo, la ternura y la amistad. En este sentido, es curioso destacar la obra “Ama y no sufras” del Dr. Walter Riso.

Deseo, ternura y amistad

Aparte de que este psicólogo clínico trata de defender un amor ‘racional’ frente a la opción del drama amoroso, distingue claramente entre enamoramiento y amor, algo que confunden muchas personas.

Esta confusión provoca fricciones en las relaciones de pareja y expectativas falsas. Riso concreta que “el amor se compone de tres factores: deseo (eros), amistad (philia) y ternura (ágape). Si lo reducimos a eros, que es la parte inicial del enamoramiento, vamos mal, puesto que el deseo es cambiante como el clima. De hecho, al año y me entregó comienza a decaer”.

Walter considera que fundamental es la amistad en el combinado erótico debido a que el deseo apenas permanece en el tiempo.

Sin embargo, esta clasificación es un buen método para tener una adecuada perspectiva sobre lo que se es, se puede ofrecer y se debe exigir. Las relaciones deben tener una base en la igualdad, incompatible con las actitudes tóxicas.

Estas suelen cortejar el terreno del chantaje emocional, el abuso y la servidumbre en el momento que una de las partes no reconoce que debe marchar e iniciar un nuevo rumbo por su propio beneficio. Surge luego el apego, que muchas mujeres confunden con amor, y que está en estrecha relación con la renuncia.

Esto depende de la educación de cada uno y de la autosuficiencia emocional.

Sin embargo y aún con un sentimiento positivo con respecto a la pasión, la misma nos sugiere significados de hondo calado e interpretación no muy optimista: acción de padecer, lo contrario a la acción, perturbación o afecto desordenado del ánimo, inclinación o preferencia muy vivas de alguien a otra persona y apetito o afición vehemente a algo, entre otros y como señala el diccionario de la RAE (Real Academia de la Lengua Española).

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